CAPRICHOSA

Se llamaba María, le gustaba que le llamaran Mery, y debía llamarse Salomé, por lo calienta braguetas que se iba a volver con su padre y por lo buena que estaba. Mery había cumplido hacía poco la mayoría de edad. Medía metro ochenta y dos, era morena, sus ojos eran grandes y negros, como su larga melena. Sus tetas eran medianas, tirando a grandes, su cintura de avispa, sus caderas eran anchas, su culo redondito y sus largas piernas rozaban la perfección.

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Soy una mujer atractiva y muy caprichosa Disfrutaremos de un buen sexo, cariñosa, adicta a los besos, seductora y complaciente. Soy x entregada.. Tambien hago fiesta

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